Todos los octavos capítulos de las temporadas que llevamos hasta la fecha han venido cargados de emociones fuertes: el 1x08 con la condena a muerte de Ned y la herida del Khal, el 2x08 con el ataque de Stannis a King's Landing, así como la celebérrima aceptación de la boda roja en el 3x08. Este no ha sido una excepción.

Después de las sonrisas que os pudiese haber sacado la boda púrpura, nos encontramos ante uno de los capítulos que más lágrimas ha causado en todo lo que llevamos de serie. Puede que no hayamos tenido tanto tiempo para empatizar con Oberyn como el que tuvimos con Rob y Catelyn, pero su causa era justa por encima de las demás. Además, ¿qué coño?, nos caía de puta madre.

Los no lectores se taparon los ojos ante la aberración que la montaña hizo a Oberyn, los lectores, a pesar de que sabíamos lo que venía a continuación, no pudimos evitar tener la esperanza de que la serie dejase de ser fiel al libro, se alejase y le rematase. Pero a pesar de ser conscientes de lo que iba a pasar no pudimos evitar estremecernos ante uno de los gritos más espeluznantes de la historia de la televisión, seguido por el de una Ellaria Sand impotente ante lo que le está ocurriendo a su amado (la cara de desesperación Tyrion y el sonido del cráneo de Oberyn también son dignos de admirar).


"Look, Ramsay. Everything the sun touches is our kingdom"



Mientras tanto, Ramsay avanza implacable junto a "Hediondo". Tomando una de las pocas posesiones que le quedan a la casa de las islas del Hierro y despellejando a todo aquel que se rinde ante él. Las costumbres de los Bolton nunca pasan de moda. Sus recientes logros le hacen ganarse el favor de su padre, que le da oficialmente su apellido.

En otro orden de cosas, nos encontramos a Sansa en Nido de Águilas. Parece que ya ha abierto los ojos y se ha dado cuenta de cómo se juega a Game of Thrones sin morir en el intento (porque seamos claros, lleva muerta en vida desde que la conocemos). Las mentiras pueden llevarte muy lejos en este mundo y reinar en Nido de Águilas puede ser un buen comienzo.

A las puertas de esta lugar nos encontramos al Perro y Arya. Han llegado a su destino, no obstante las cosas no han ido como esperaban. No está tan mal teniendo en cuenta que Arya nos ha regalado la mejor carcajada de la historia.

"HAHAHAHAHAHAHAHAHAHA"


Fuera de Poniente, Daenerys ha descubierto el engaño que llevó a Sir Jorah a su lado. Implacable, como de costumbre, nuestra Khaleesi no duda en enviarle al exilio. A pesar de sus acciones pasadas, este personaje ha acabado por ganarse nuestro cariño y aceptación. Ya veremos qué le depara el futuro.

Para concluir, destacar que el noveno capítulo lleva por título "Los guardianes en el muro", así que podemos deducir qué es lo que viene a continuación. ¿102 hombres contra 100.000? No hay nada imposible en Juego de Tronos.

Como se ha mencionado al principio, los octavos pueden ser tristes, pero no existe décimo malo. Así que... mientras el veneno de la víbora hace efecto, ¿qué tal si esperamos las grandes batallas reviviendo uno de los momentos más emotivos de la serie?


Manuel Azaña González

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