Más de un año después, por fin ha llegado el spin-off que todos estábamos esperando. Breaking Bad culminaba con un final digno de perdurar en nuestra memoria y la AMC confirmó el regreso de uno de sus personajes, Saul Goodman. Ese abogado con una total falta de escrúpulos sin duda capaz de llenar una hora semanal contando sus aventuras previas al encuentro con el Sr. White. 

El primer episodio de la temporada nos sitúa en los primeros pasos de, por el momento, Jimmy McGill. Un pobre abogado que no consigue más casos que aquellos que se le asignan por oficio, cobrando así una miseria y dañando su autoestima. Este es el transcurso de tres cuartos del episodio, algo que se hace tal vez demasiado largo y un poco tedioso. No es hasta el final del mismo cuando de verdad quería ver más de este característico personaje.

Algo que sí que es digno de mencionar es la fotografía. Desde que su predecesora se retiró de la parrilla, ha habido un hueco visual marcado por el nivel que alcanzó esta. Sin embargo aquí podemos ver que esto si que no ha cambiado. Planos perfectamente medidos con una composición milimétrica. Se agradece que esto sea posible en el mundo televisivo.
También lo es la campaña publicitaria con la que ha contado. Desde hace meses podíamos entrar en su web para "contactar" con él en caso de extrema necesidad legal. Una forma de conectar con el público que ya lo han hecho otras series como "la cuenta atrás para la bofetada" en How I met your mother o la falsa recaudación de fondos para salvar la vida de Walter White. 

Puede que no esté a la altura de la serie original que nos enamoró a todos casi hace seis años, pero la verdad es que promete. Con un tono más desenfado (casi seguro que todos recordaremos dentro de un tiempo el primer caso con el que se nos ha presentado a Saul),  este spin-off nos deja un sabor agridulce. Por un lado tarda en arrancar; pero la verdad es que cuando lo hace, lo hace bien, porque la última escena consiguió sacarme una sonrisa final acompañada de un "qué hijos de puta". Suerte que la segunda emisión es tan solo 24 horas después, pero la necesidad de seguir viendo la serie es un claro punto a favor para Vince Gilligan. 

Borja Tamayo Martínez

Related Posts

0 comentarios