Desde que en 1968 George A. Romero los presentara cinematográficamente en “La noche de los muertos vivientes”, hemos visto toda clase de películas de zombis, esta categoría del cine de terror ha dado lugar a un gran número de variantes. Cuando parecía haberse establecido como un tema recurrente de la serie B, con largometrajes "de culto" como “Braindead: tu madre se ha comido a mi perro” (uno de los primeros proyectos del alabado Peter Jackson, director de la saga "El señor de los anillos"), Danny Boyle los resucitó en 2002 con “28 días después”. Desde ese momento ha sido un no parar de explotación de este género. En la pequeña pantalla apareció cuatro años atrás “The walking dead”, serie que sigue en antena batiendo récords de audiencia; pero hay otra que pasó muy desapercibida: “Dead Set”, mini-serie inglesa que recomendamos desde Cenital y Nadir esta semana.

Una de las mayores virtudes de esta serie, es que son cinco capítulos de 25 minutos cada uno, exceptuando el piloto que dura 40, terminando por todo lo alto. No como “The walking dead” que empieza muy bien con unos primeros capítulos arrolladores, pero que, poco a poco a fuerza de alargarla, pierde el nivel que había propuesto en un principio. Aquí no pasa esto, en ningún momento es tediosa, ni se sirve de tramas inverosímiles que no interesan a nadie. La historia comienza con unos concursantes de Gran Hermano que se quedan atrapados en la casa del programa en mitad de un apocalipsis zombi. Los protagonistas lucharán por sobrevivir ante unos muertos vivientes que van aumentando en número, algo que es realmente un reto, ya que, como en la previamente nombrada “28 días después”, con caminar ligeramente rápido no puedes huir de ellos, sino que cuentan con una velocidad sobrehumana creando un ritmo frenético en cada situación.

La duración total es de 2h 20min, por lo que no da tiempo a que el espectador se canse y abandone la serie, como pasa tantas veces con otras que acaban en la cancelación de la misma, dejando finales abiertos que tanto decepcionan a los fans. En este caso ocurre justamente lo contrario, cada episodio visionado provoca la imperiosa necesidad de continuar.


Dead Set” cumple con todas las expectativas que el género zombi crea, una trama sólida en la que los protagonistas luchan por su propia vida, con ese toque gore morboso que debe mostrar cada producción de este género. Además de esto, la serie no se queda en sangre y vísceras, sino que se trata de una crítica a los medios de comunicación, su forma de jugar con las personas y de buscar el morbo por el morbo. Presenta a los directivos como personas movidas únicamente por sus propios intereses, que corrompidos por la idea del dinero creen que pueden manipular al resto en virtud de sus propios beneficios.

Hay vida más allá de “The walking dead”, la audiencia y la fama no condicionan siempre la calidad de una serie, no debemos conformarnos con lo que nos ofrecen, hay que exigir algo más. Esto es lo que “Dead Set” propone, un buen material que el espectador disfruta de principio a fin, además de algo que los guionistas parecen haber olvidado: lo bueno, si breve, dos veces bueno.
                                     
                                       
                                               Borja Tamayo Martínez




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