Tras su exitoso paseo por los blockbusters haciendo resucitar a la saga Iron Man entre otras cosas, Favreau nos trae esta comedia familiar con aires de road-movie independiente protagonizada por Carl Casper, un chef que ve truncada su carrera e intenta retomar la relación con su hijo. Todo ello ensombrecido por el ya cansino "American Dream" y su adaptación al cine: películas que muestran cómo mediante trabajo y amor por lo tuyo, puedes lograr lo que quieras. Lo cual nos lleva a deducir cómo va a desarrollarse la historia mucho antes incluso de que nos sea contada. Pese a todo, "Chef" consigue caer simpática al espectador.

Puede que Favreau no sea de los mejores actores y directores que hay, pero lo que es innegable es que consigue que su entorno disfrute trabajando tanto a su lado, como bajo sus órdenes. Prueba de ello son los pequeños papeles que Robert Downey Jr. y Scarlet Johansson, que le tuvieron al mando en las dos primeras películas de Iron Man y como guardaespaldas en la tercera, no dudaron en hacer para esta película. Esa atmósfera de "buen rollo", presente en todo el filme, es la que hace que "Chef" sea capaz de caer tan sumamente bien. 

Que "Chef" entretiene y divierte es una realidad, no obstante, la película no arriesga en absoluto. Nos han hablado tanto del sueño americano que podríamos adaptarlo a cualquier vida del mundo real. Un chef fracasado no es una excepción. Hay muchas maneras de abordar este tema, por recurrente que sea: por una parte, puedes abordarlo sin aportar un ápice de originalidad como ya hiciese en su momento "The Blind Side", ganarte la simpatía del público medio y ser olvidada de aquí a unos años. Por otra parte, puedes reinventarlo, criticarlo e incluso vivirlo como hizo "American Beauty", mostrar una realidad que quizá no guste a todos, pero ser eterna. Una pena que "Chef" optase por la primera.

A pesar de que la película no dé al género la frescura que necesita, consigue aportar algo nuevo al tema de las redes sociales. Alaba sus virtudes de forma explícita a la par que muestra todas y cada una de sus carencias, aunque lo haga de un modo tan sutil que consiga pasar desapercibido. Vivir pegados a un teléfono móvil compartiendo vuestra vida puede ser un arma de doble filo.






Quizás el principal problema de "Chef" sea que no hay problema. Despiden a nuestro protagonista, monta su puesto ambulante y la hora que resta de película solo son planos y más planos de él pasándolo bien con su hijo. Si no perdemos el interés en la película desde luego no es por su maravilloso guión o sus supremas interpretaciones. Es más, podría decir que Sofía Vergara es la prueba viviente de lo fácil que es triunfar con una sonrisa bonita y un sostén de talla 120. Poco queda ya de la chica con aspecto de prostituta barata que salía en "Los amos de Dogtown". Belleza y aptitudes no son directamente proporcionales por mucho que la sociedad se empeñe en hacernos creer lo contrario. El interés se mantiene dado que la relación padre hijo evoluciona de un modo entrañable sin llegar a ser pastelosa y la ya mencionada atmósfera de "buen rollo" es en cierto modo contagiosa. Después esto, poco puedo decir de la conclusión que no sepáis todos ya, ¿o acaso alguien no espera un final feliz y conciliador por tramposo o irreal que parezca? Lo suponía.




Manuel Azaña González

Tagged as

Related Posts

0 comentarios