Tras numerosos pastiches autodenominados "musical", nos llega esta reinvención del género de la mano de John Carney, director irlandés que ya nos trajo la galardona "Once" y exbajista del grupo "The Frames". Pero, ¿qué es lo que hace que "Begin Again" sea diferente? Para empezar, estamos ante un producto que no se limita a contarte cantando qué está pasando en pantalla, todos tenemos ojos para darnos cuenta de eso y estamos viendo cine, no una obra de teatro, algo que tiende a olvidarse en este tipo de producciones. "Begin Again" Usa la música para definir las emociones, para hablarte de un estado de ánimo, para destripar los entresijos de cualquier personaje solo por la letra de lo que canta, cómo lo canta o cómo parece sentirse mientras lo hace. Si todo esto lo sumas a una historia original por tópica que parezca en su conjunto, a una pareja protagonista con una química casi inverosímil (Mark Ruffalo está en estado de gracia) y a unas canciones elegidas con buen gusto y colocadas con inteligencia, nos queda un producto sumamente disfrutable.

Al igual que ya quedaba patente en "Once", John Carney es un director que ama la música por encima de todas las cosas, lo cual es algo que se agradece en el resultado final (la escena en la que Ruffalo, borracho, visualiza los arreglos en la canción de Knightley deja buena cuenta de ello). Podríamos decir que en cada una de sus producciones plasma una pequeña parte de su vida. El problema es que esto puede llegar a dotar el largometraje de un optimismo extremo en algunos casos. ¿"Canta, sonríe y todo irá bien" como dogma? Sí, pero en su justa medida, como todo y puestos a poner "peros", hay que reconocer que la película abusa de este canon. Siguiendo con el apartado de pegas, quizás deberíamos reconocer que Adam Levine sigue siendo mucho mejor cantando que actuando, no obstante, va haciéndose cada vez con papeles de más peso. Ya queda muy atrás el Levine de la segunda temporada de "American Horror Story". Pocas cosas negativas más pueden decirse sobre "Begin Again". Habrá a quién le haya molestado más este buen rollo generalizado, de todos modos, seas más o menos permisivo, esto una nimiedad que sigue dejando un conjunto realmente mágico.


Manuel Azaña González

Related Posts

0 comentarios